jueves 26 de noviembre de 2009

Runaway - Del Shannon

"Runaway" es una canción de 1961 compuesta por el cantante y guitarrista Del Shannon junto con el teclista Max Crook. El tema, que lideró las listas de éxito en su momento, está en la lista de las 500 mejores canciones de todos los tiempos elaborada por la revista Rolling Stone.

La canción ha sido versionada en varias ocasiones (Small Faces, Red Hot Chili Peppers...) y ha sido incluida en la banda sonora de unas cuantas películas, como "American Graffiti" (1973) de George Lucas o "Los chicos del maíz". También aparece en un capítulo de la serie estadounidense "Héroes", donde Sylar (el personaje que interpreta Zachary Quinto) silba su pegadiza melodía.

Un tema de los sesenta mítico como pocos. Que lo disfrutéis.


sábado 21 de noviembre de 2009

Reflexiones de Repronto

Soy fiel seguidora del videoblog Reflexiones de Repronto desde hace aproximadamente un año. Su descubrimiento, gracias al blog de Nacho Vigalondo, me abrió un mundo de respuestas a algunas de las incógnitas más interesantes de la cultura (o subcultura) audiovisual, muchas de las cuales ni siquiera me había planteado.

De las 27 reflexiones que lleva el Doctor Repronto hasta el momento, me gusta especialmente esta que os pongo a continuación, donde se desvela uno de los misterios más grandes de Disney: "Si Pluto es un perro, ¿qué es Goofy?". La sorprendente respuesta es que Goofy es lo que llaman un "comesandías", es decir, Goofy es negro. Os aconsejo que veáis la reflexión del Doctor Repronto para entender la respuesta.



Me encanta su estética retro, una mezcla entre la televisión de los años cincuenta y los vídeos explicativos de la iniciativa Dharma.

Reflexiones de Repronto ya se está convirtiendo en algo de culto en Internet.  Y no es de extrañar. La escritora Lucía Etxebarría comentó acertadamente: "Siempre dije que el doctor Spock era el sex symbol de la mujer inteligente… hasta que conocí al Doctor Repronto". Yo admiro y envidio al Doctor Repronto a partes iguales. Me gusta su sencillez, sus explicaciones claras e interesantes, sus comentarios tan divertidos como inteligentes y, sobre todo, su capacidad para contar cosas nuevas en un mundo donde parece que ya está todo dicho.

Reflexiones de Repronto no es sólo recomendable, es indispensable.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Farol decorativo


Los faroles son muy bonitos para iluminar exteriores o para que los niños salgan con ellos a jugar al jardín. Si no tenéis jardín también podéis utilizarlo, como hago yo, para decorar la casa. Pueden quedar muy bien si colocáis varios juntos pintados a vuestro gusto.

Esta manualidad es muy sencilla y los materiales son fáciles de encontrar.

Materiales: 
  • Un bote de vidrio
  • Alambre delgado
  • Pintura para vidrio o plástica
  • Rotulador permanente
  • Piedras de decoración para jarrones
  • Velitas

El alambre y la pintura los encontraréis en cualquier tienda de manualidades. Yo  aquí en Valencia siempre voy a la tienda Abacus, porque tienen un montón de productos para elegir.

Paso a paso:

- Lavamos bien el frasco y lo dejamos secar.
- Pintamos el diseño elegido con la pintura y lo dejamos secar.
- Después perfilamos el dibujo con el permanente para que resalte más.
- Hacemos dos piezas con el alambre, una la enrollamos en la boca del frasco y la otra (más larga) la trenzamos y enganchamos a la primera.
- Colocamos una vela dentro del frasco.
- Para terminar, rodeamos la vela con las piedras decorativas.
    NOTA: Es importante que el asa del alambre sea largo para no quemarnos con el calor de la vela.


    Podéis elegir los colores que queráis para decorar vuestro farol. Yo lo hice rojo porque me sobraban piedras de un jarrón que tenía en casa. Para el motivo decorativo se me ocurrió dibujar unas ramas ascendentes tipo enredadera, pero podéis dibujar cualquier otra cosa que os guste más.

    Una buena idea ahora que se acerca la Navidad es decorar la casa con estos faroles dibujando en ellos divertidos motivos navideños.

    sábado 7 de noviembre de 2009

    Galletas de Lacasitos


    Estas galletas están riquísimas y son muy fáciles de hacer. Las he sacado de mi web favorita de repostería, Bakerella. La web está en inglés y, por tanto, las medidas y temperaturas pueden resultaros un poco liosas, pero yo las he hecho ya varias veces y siempre quedan estupendas. Os explico cómo.

    Yo las he llamado "galletas de Lacasitos", pero Bakerella utiliza M&Ms sin cacahuetes. Para las galletas de la foto, seleccioné Lacasitos blancos y rojos.

    Al final del todo encontraréis los ingredientes completos. La receta no tiene ninguna complicación. Únicamente hay que mezclar bien todos los ingredientes secos en un bol y luego añadir los ingredientes húmedos y remover hasta que quede una masa pastosa.
     
    Después hay que hacer bolitas con la masa de 1,5 pulgadas, es decir, unos 3,5 centímetros.

    Coloca las bolitas sobre un papel vegetal para hornear y cuécelas en el horno (previamente precalentado) a 180º (350 fahrenheit). Bakerella las deja 10 minutos, pero yo las tengo cociendo al menos 15 minutos, hasta que se baja la masa y ya tienen forma de galleta.

     
    A la derecha podéis ver cómo quedan las galletas después de hornearlas. Están muy ricas y crujientes. No os paséis con el tiempo del horno, porque si las cocéis demasiado, luego se quedarán duras enseguida y puede que los Lacasitos pierdan color.

    De esta receta salen aproximadamente 24 galletas. A continuación, os pongo los ingredientes completos con sus cantidades.

    Ingredientes:
    • 1 taza y 1/3 de harina
    • 1 cucharadita de levadura en polvo
    • 1 cucharadita de bicarbonato sódico
    • 1/4 de cucharadita de sal
    • 1 taza de copos de avena
    • 3/4 de taza de Lacasitos
    • 3/4 de taza de pepitas de cocholate
    • 1/2 taza de azúcar moreno
    • 1/2 taza de azúcar blanquilla
    • 1/2 taza de nueces
    • 1 huevo ligeramente batido
    • 1/2 taza de mantequilla derretida
    • 1 cucharadita de extracto de vainilla
    A la derecha podéis ver los ingredientes secos, aunque en menor cantidad, ya que fue para una hornada de sólo 12 galletas. Bakerella prepara estos botes con los ingredientes para regalar y la verdad es que es muy buena idea. Sólo tienes que colocarle un trozo de tela arriba y atarlo con una cuerda. Ella las llama "Cowgirl cookies".

    domingo 1 de noviembre de 2009

    Los bolsos de Nice Things

    Nice Things es una marca de ropa y complementos creada en 2002 por Paloma Santolalla, con un estilo vintage muy romántico y femenino.

    A mí me gustan especialmente sus bolsos,  porque además de bonitos, son muy originales y puedes customizarlos con una amplia variedad de chapas, broches, pañuelos y muñecos. Tú eliges.

    Descubrí Nice Things hace algunos años en El Corte Inglés y ahora, cada temporada, tengo una visita obligada a su tienda en Valencia (C/ Cirilo Amorós, 71). Además, te mandan  mensajes al móvil informándote del inicio de las rebajas, de ofertas o de la llegada de nuevos diseños. Es muy práctico. Tienen tiendas propias por toda España, además de en Suiza, Francia, Grecia y Portugal. Podéis consultarlo en su página web. 

    Lo que más me gusta de Nice Things es lo mucho que cuidan todos los detalles de sus prendas. Sus diseños son muy innovadores y elegantes, una mezcla de elementos clásicos con otros más vanguardistas, que dan como resultado un estilo singular y femenino.

    En la imagen de abajo podéis ver los tres bolsos que tengo de la marca, uno de primavera/verano y los otros dos de otoño/invierno, estos últimos en tweed.  A mí me encanta el del centro, bandolera y de estilo british college. 

    Los precios de los bolsos rondan los 40 ó 50 euros y por un poco más puedes comprarte algún broche para darle tu toque personal.  Además, luego siempre podrás aprovecharlos poniéndotelos en la ropa.

    Os recomiendo que os paséis por una de sus tiendas y echéis un vistazo a la interminable variedad de accesorios que tienen.

    miércoles 28 de octubre de 2009

    Dance me to the end of love - Madeleine Peyroux

    "Dance me to the end of love" es una canción compuesta en 1984 por el cantante Leonard Cohen e interpretada por él mismo por primera vez en el álbum "Various Positions". Aunque parezca una canción de amor, Cohen explicó que estaba inspirada en el Holocausto:
    "La canción vino simplemente de oír o leer o saber que en los Campos de Exterminio, antes de la cremación, en algunos de ellos, un cuarteto de cuerda era obligado a actuar mientras sucedía ese horror, gente cuyo destino también fue ese horror. Y ellos estarían tocando música clásica mientras sus compañeros prisioneros estaban siendo asesinados y quemados".

    La canción ha sido versionada en varias ocasiones, una de ellas para la película "Días Extraños" (1995), protagonizada por Ralph Fiennes y Juliette Lewis. La versión que pongo aquí está interpretada por la cantante de jazz Madeleine Peyroux y forma parte de su álbum "Careless love" (2004). Triste, pero preciosa.

                                       

    domingo 25 de octubre de 2009

    Tomar el té en Londres

    En mi último viaje a Londres, en diciembre del año pasado, pude disfrutar junto a mi hermana de una experiencia divertida, exquisita y un poquito lujosa (todo hay que decirlo), tomar el té en un hotel de 5 estrellas, The Lanesborough.



    Nos apetecía hacer algo puramente inglés y siendo nosotras unas apasionadas del té y los dulces, no nos pudimos resistir. Después de mirar las muchas opciones que ofrece la capital inglesa, nos decidimos por el hotel Lanesborough, que había ganado ese mismo año el premio al mejor "Afternoon Tea" de Londres. Es imprescindible reservar con varias semanas de antelación, el precio es de 35 libras por persona y el vestuario es smart casual, es decir, arreglado pero informal. Esto último era importante para nosotras porque no queríamos tener que vestir de etiqueta, como exigen en The Ritz.

    En la imagen de la derecha podéis ver el salón dónde nos sirvieron el té acompañado por la música en directo de un pianista. Los camareros y demás empleados del hotel fueron realmente amables (y eso que uno de ellos tuvo que repetirnos una frase un poquito larga como tres veces antes de que le entendiéramos...).

    Estuvimos toda la mañana de compras por la ciudad y, después de comer algo y cargadas con unas cuantas bolsas, llegamos a The Lanesborough sobre las 4 de la tarde. Una vez allí, en la recepción te guardan todas las bolsas y los abrigos. Te acompañan a tu mesa y te muestran el menú del Afternoon Tea que podéis consultar aquí. Puedes elegir el menú normal (como nosotras) o la versión Belgravia Tea, que cuesta 43 libras por persona e incluye una copa de champagne y fresas con nata.

    También tienes que elegir el tipo de té que quieres. Yo me decanté por el Cinnamon Star, que llevaba canela y rosas. Riquísimo.

    A la izquierda podéis ver lo que nos sirvieron acompañando el té. En el piso de abajo había sandwiches, brioches y tartaletas saladas, de pepino, jamón,  queso, salmón... En el piso del medio había scones (bollitos para untar) y bizcochos variados. Y en el último piso había un pastel a base de mousse de frambuesa, otro de caramelo y un macaron (ya os hablé de ellos aquí).

    Todo esto acompañado de mermelada de fresa casera, clotted cream (una nata muy fina y de sabor especial) y lemon curd (una suave crema de limón).

    Nosotras lo probamos todo pero nos fue imposible terminarnos los platos. Además, cuando terminas el plato de los sandwiches, te ofrecen ponerte más antes de pasar a los dulces, pero nosotras tuvimos que decir que no. La tetera también te la rellenan tantas veces como quieras. Así que, aunque el precio es elevado, puedes amortizarlo tomando una copiosa merienda.  

    Si alguno de vosotros tiene planeada una visita a Londres le recomiendo que vaya una tarde a tomar el té, ya sea en un espectacular hotel o en un sencillo salón de té. Los tés ingleses son una delicia y sus dulces, una maravilla. Mis favoritos: los scones con clotted cream y mermelada de fresa. Mirad la foto... mmhhh.


    Esta foto tan apetecible es del blog ¿Te quedas a cenar?. Ahí podéis encontrar más información sobre los dulces ingleses.